HOY VAMOS A: CASA LÓPEZ (Gràcia) 5 (2)

HOY VAMOS A: CASA LÓPEZ (Gràcia) 5 (2)

Entre las calles del barrio de Gràcia que hacen homenaje a piedras preciosas, se encuentra Casa López: una joyita del tapeo, de raciones abundantes al mejor precio y con identidad de barrio.

https://youtu.be/_tXrgJadMpQ

Casa López es uno de esos lugares a los que siempre se vuelve. 

Vivíamos en el barrio de Gràcia en esos tiempos, y lo descubrimos. Nada pretencioso, nada particularmente atractivo desde el exterior. Una puerta de madera, mesas de fórmica, una barra y mucha gente dentro.

Eso para nosotros es atractivo suficiente. Vieron cómo somos… de esos que disfrutan de un bar de “toda la vida”, donde uno puede reconocer a la gente del barrio y donde, generalmente, la comida y la bebida cumplen y hasta superan las expectativas.

Casa López no aparece en guías gastronómicas habitualmente, pero el que conoce y camina el barrio sabe que es un lugar que nunca falla. Donde se comen unas buenas tapas “como Dios manda” a un excelente precio.

Y no sólo todo es más que rico, también está servido generosamente.

Pedimos unas tapas?

Si estás en una de esas noches en que dan ganas de un buen tapeo, este puede ser un excelente destino. Ideal para visitar con amigos, es habitual ver mesas grandes montadas para hasta 6 u 8 personas. 

Pero hay que tener un importante detalle en cuenta: ¡hay que llegar temprano!

Para asegurar una mesa, y evitar esperas si se tiene mucha hambre, mejor no llegar más tarde de las 20.30hs. Alrededor de las 21hs ya suele estar todo ocupado y, si hay fútbol, incluso puede ser más difícil, porque en Casa López hay dos pantallas grandes donde se suelen ver los partidos de La Liga o de la Champions. Y con mucho ambiente.

En caso de que llegues más tarde, está la opción de esperar en la barra, acompañado ya de alguna copa de cerveza, vino, cava o vermut. Además los camareros son siempre muy “majos” y van a saber decirte cuánta espera puede haber. Y una vez que te hayas hecho con una mesa, sólo queda dejarse tentar y pedir una buenas raciones.

La variedad de tapas en Casa López es amplia y excelente, aunque también hay bocadillos para los más hambrientos.

Nosotros, personalmente, solemos pedir las tapas y compartir. Y como los precios son tan buenos, y somos de buen comer, solemos pedir bastante.

Nuestros favoritos en Casa López!

CHOCOS: Empezamos siempre por los chocos, los favoritos de Ulises. Hemos probado esta tapa en varios lugares de Barcelona. Pero es en Casa López donde saboreamos los mejores.

Para los que se están preguntando qué es, el choco es una tira de calamar que suele estar rebozada con harina (como las rabas o calamares a la romana) y fritos. En López los rebozan con pan rallado y luego los fríen. Y son deliciosos, además de tiernos y crocantes por fuera. Con un poquito de jugo de limón, son un clásico que no hay que dejar de probar. 

FUET Y TORTILLA: Sumamos al pedido una tapa de fuet (que nunca falla, cortado bien fino), una porción de tortilla, acompañada siempre de pan con tomate.

CROQUETAS: Y no podemos evitar las croquetas, que son fantásticas. Hay varios sabores, pero las de setas nos han conquistado el paladar y el corazón.

ALBONDIGUILLAS: Esta vez además, pedimos una ración de albondiguillas. Qué acierto!! Muy sabrosas, flotando en salsa de tomate… “Marche un nuevo clásico infaltable en las mesas de Casa López!!”

Y saben qué es lo mejor? Los precios. Poder comer tan bien, tan rico, con tanta calidad en comparación con lo que te costará en Casa López, es un lujo. Sobre todo si tenemos en cuenta el tamaño de los platos, que son generosos y abundantes. 

La bebida no se queda atrás. No, no.

Hemos tomado copas de cerveza por menos de EUR2,00, algo no tan fácil de encontrar en Barcelona. Y los buenos precios aplican también al vermut, la copa de vino o de cava.

En Casa López no hay excusas de poco presupuesto, se puede pasar una buena noche con amigos, comer rico y beber muy bien, y sin gastar mucho. ¿Se puede pedir más?

Casa López: El mejor ambiente

Sí, se puede pedir más. Que el lugar vibre con buena energía y que te traten bien.

Bueno, estás de suerte, porque todo esto lo cumplen en Casa López.

El ritmo de trabajo de la cocina y de los camareros es vertiginoso. Mucha gente, muchos pedidos y todo podría ser un caos. Pero no.

Si bien los verás ir y venir, la gente que trabaja aquí está siempre atenta y es super amable. 

A medida que va avanzando la noche, el bar se va llenando.

Estarán todas las mesas llenas, la barra a tope, y seguirá entrando gente preguntando si hay mesas, qué cuánta espera hay, etc… Habrá bullicio, movimiento, entradas y salidas.

Casa López está viva y vibra al ritmo de su gente. Es de los locales, pero también de los turistas que se enteran que existe, y van a probarlo, de los vecinos que van a ver el partido del Barça, y de las parejas y grupos de amigos que se juntan a compartir unas tapas. 

Es el lugar donde los que son de Gràcia se convierten en regulares, y de los que estando más lejos, lo eligen en su ruta por el barrio. Un barrio que tiene mucha movida, de día y de noche, y cuya oferta gastronómica es excelente y más que variada. 

Pero para aquellos que buscan lo auténtico, lo bueno sin superficialidades, la calidez de sentirse como en casa y el buen comer y beber, siempre está Casa López. Y siempre vuelven.

Ya que probaste Casa López y comiste superbien, podés hacer la digestión con un extraordinario gin-tonic en Elephanta. No te lo pierdas.

No dejes de visitarlos en:

CASA LÓPEZ

Carrer del Topazi 11, Gràcia

Teléfono 931 05 39 75

Horario: Lunes a Jueves de 07:00hs a 00:00hs.

Viernes y Sábados de 09:00hs a 03:00hs.

Domingos de 09:00hs a 14:30hs // 18:00hs a 00:00hs

Horario Temporal: Lunes a domingos de 09:30hs a 17:00hs.

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HOY VAMOS A: PARC DE LA CIUTADELLA (CIUTAT VELLA) 5 (1)

HOY VAMOS A: PARC DE LA CIUTADELLA (CIUTAT VELLA) 5 (1)

Hoy, nos vinimos a pasear por el Parc de la Ciutadella: “el” espacio verde” en el casco antiguo de Barcelona.

Si estás recorriendo el barrio del Born, a sólo 5 minutos te podrás encontrar con este parque que no es sólo una escapada “verde” para los que viven en la ciudad: también guarda arquitectura modernista, una fuente en la que participó en su diseño Gaudí y mucha historia.

Empecemos por el principio: ¿por qué se llama Parc de la Ciutadella?

Vale aclarar que Ciutadella significa: Ciudadela. Una fortificación militar.

No es necesario que recorran todo el parque: desde ya les avisamos que acá no hay ninguna ciudadela. 

No hoy. Pero sí la hubo. 

Un poco de historia

Apenas iniciado el siglo XVIII, justamente en el año 1700,  muere el último rey español de la Casa de los Austrias: Carlos II, conocido como “el Hechizado”.

Sin herederos directos (el rey no podía tener hijos), y con muchos intereses de por medio, tuvo lugar la que se llamó Guerra de Sucesión Española: una guerra en la que participaría casi toda Europa para decidir quién sería el dueño del trono español.

Los candidatos: un Borbón, Felipe (francés él); un Austria, Carlos.

La guerra llegará a su fin en 1713 con un vencedor: Felipe, el Borbón, se convierte en el nuevo rey de España. 

Pero, si bien la guerra se termina, en Barcelona no pasará lo mismo. La ciudad mantendrá el conflicto, ya que era afín a Carlos, el otro candidato.

Tendrá lugar, entonces, lo que se conoce en historia como el “Sitio de Barcelona”, que duró 14 meses. El resultado: la Ciudad Condal es vencida por las fuerzas militares de Felipe V el 11 de septiembre de 1714. Una fecha muy importante por estas tierras.

Cada 11 de septiembre se celebra, al día de hoy, el  Día de Cataluña.

Después de la derrota, las consecuencias serán duras para Barcelona. Felipe V, el rey, decide construir una ciudadela militar con un fin muy claro: controlar a la ciudad. Por eso se derribaron las murallas del sector NE de Barcelona y más de 1200 casas de los vecinos que vivían en ese sector de la ciudad, el llamado barrio de la Ribera. 

Ahora, ¿qué pasó con la ciudadela?

Saltamos en el tiempo a 1869. El General Prim, que era gobernador de Barcelona en esos años, entregó la Ciudadela a Barelona con la condición de convertir este espacio en un parque público.

A la ciudad, muy industrializada en esos años, le vino muy bien este espacio verde, en el que se podía respirar.

Es por eso que, para rendirle homenaje, en uno de los ingresos a la Ciutadella se puede ver la escultura llamada “Barcelona a Prim”, donde se retrata la figura ecuestre del General.

Un dato de color: esta escultura no es la original, que se destruyó en 1936, al inicio de la Guerra Civil Española. La que hoy da la bienvenida al parque es una reproducción hecha por Frederic Marés, reconocido escultor y coleccionista, a finales de los 40.

De paseo por el Parc de la Ciutadella

El trazado original del Parc de la Ciutadella es de Josep Fontseré, el mismo arquitecto que diseñó el Arco de Triunfo. Fue diseñado en 1872, pero a lo largo de los siguientes años sufrió algunas modificaciones, para adaptar mejor su espacio a nuevas funciones y usos.

Los primeros cambios llegaron para 1888, año en que la Exposición Universal elige a Barcelona como sede y el parque se convierte en el espacio central de este gran evento.

La segunda transformación tendrá lugar con la llegada del Zoo a la ciudad, que ocupará parte de los terrenos del parque.

De hecho, la Expo Universal será tan importante, que al día de hoy el parque conserva cuatro de los edificios que se levantaron en aquellos años.

El más antiguo, de 1879, se levantó durante las obras del parque, y estaba dentro del proyecto original de Fontserè. Hablamos del Museo Martorell de Geología, de estilo neoclásico del arquitecto Rovira i Trias. Hoy forma parte del Museo de Ciencias de Barcelona

Más tarde, con la llegada de la famosa Expo, se construyeron más edificios de los que conservamos estos tres:

  1. El “Castillo de los Tres Dragones” del famoso arquitecto modernista Domènech i Montaner y una de las construcciones más emblemáticas del parque. Iba a ser el restaurante durante la Exposición Universal, pero nunca cumplió tal función. Hoy es el Museo de Zoología de la ciudad.
  2. El Umbráculo, diseñado también por Fontserè, de 1883, que protege especies subtropicales.
  3. El Invernadero, de hierro y cristal, de Josep Amargós (1884).

Y si hablamos de edificios, no podemos ignorar estos otros tres y que son los más antiguos de todo el parque, porque son los únicos tres que han sobrevivido de la Ciudadela original:

  1. La Capilla Castrense, que hoy sigue siendo parroquia castrense de Barcelona.
  2. El Palacio del Gobernador, hoy sede de una escuela secundaria.
  3. El Arsenal, sede hoy del Parlamento de Cataluña.

Mucho más por descubrir, la Cascada Monumental

Uno de los elementos que no te podes perder si venís a visitar el parque es la Cascada Monumental. Sin dudas es uno de los atractivos más buscados del parque y un rincón ideal para tomar muchas fotografías.

Fue diseñada por el mismo Fonteserè que en aquellos tiempos tenía como colaborador a un joven Antoni Gaudí.  Por eso, se cree que  se pueden ver trazos de su trabajo y diseño en algunos elementos de la fuente, como en las rocallas de la cascada y en algunos detalles decorativos.

La Cascada se inauguró en 1881 aunque no estaba terminada en su totalidad, y ha recibido el aporte de muchos escultores de finales del siglo XIX. Muchas de esas esculturas se colocaron incluso luego de la inauguración. 

Entre figuras de faunos, grifos, angelotes y hasta Anfitrite y Neptuno se destacan especialmente dos grupos escultóricos. Uno, en el centro, es el “Nacimiento de Venus”, diseñado por el artista Venanci Vallmitjana y ejecutado por Eduard Alentorn. Realizado en mármol blanco, representa a la diosa Venus naciendo de una concha marina y rodeada de náyades. El grupo se apoya sobre unas rocas irregulares, de las cuales surge el primer surtidor de la cascada.

Más abajo, como tirando de un carro imaginario, hay cuatro caballos marinos. 

El segundo grupo corresponde a la “Cuadriga de la Aurora” que corona todo el monumento.

Realizada en hierro fundido y bañada en oro, fue el último elemento en incorporarse a la cascada en 1888. Obra de Rossend Nobas, pesa 30 toneladas y es una alegoría de la Aurora, que en una cuadriga tirada por cuatro caballos y alzando una antorcha en su mano derecha, simboliza la luz con la que ilumina al mundo cada mañana.

La Cascada Monumental es también parte de las Fiesta de la Mercè que tienen lugar cada septiembre, generalmente con algún espectáculo de luces, sonido y aguas danzantes. 

Siempre rodeada de artistas y músicos, es uno de los elementos más buscados y fotografiados de todo el parque. Y vale la pena subir a su segundo nivel, para disfrutar de unas lindas vistas.

Muy cerca de la Cascada se encuentra la que era conocida como  “Glorieta de los Músicos”, un espacio que se convierte en escenario musical cada Fiesta de la Mercè. 

En el año 2013 se le cambió el nombre por el de “Glorieta de la Transexual Sonia”, en homenaje a Sonia Rescalvo, transexual asesinada brutalmente en 1991 en ese sitio, por un grupo de neonazis.

Su asesinato se considera el  “primer crimen de una transexual por el mero hecho de serlo, del que se tiene información y constancia en España» y se convirtió en un punto de inflexión en el trato de crímenes de odio y discriminación en la ciudad.

El Parc de la Ciutadella, como tal, ofrece espacio de ocio, de juego para niños, gran variedad de árboles, algunos de ellos centenarios, más de 100 especies de aves y un lago artificial con patos, tortugas y peces y donde, además, se pueden alquilar botes para dar un paseo. 

Tampoco faltan las esculturas. Son muchas y de diversos artistas catalanes. 

Pero hay dos que son bien icónicas. Una es ”La dama del Paraguas” de Joan Roig Soler, responsable de la figura femenina que le da nombre a la obra (la estructura de la fuente fue obra del famoso Fontserè). Consiste en una fuente escultórica cuya protagonista es una dama vestida con un traje de época (la obra es del 1884), que sostiene un paraguas en su mano izquierda, mientras que con la derecha comprueba si aún llueve. Lo curioso es que el agua cae por las varillas del paraguas, lo que le da vida al conjunto. 

Si bien en su momento no fue del agrado general, con los años se terminó convirtiendo en un símbolo de Barcelona. Formó parte de las instalaciones de la Expo Universal y, con la llegada del Zoo, quedó en su predio. 

Pero si hay una escultura particular es la del Mamut de piedra: única reproducción a tamaño natural de este animal ya desaparecido. Se instaló en 1907, y era parte de un proyecto, iniciado por naturalistas, en el que se iban a recrear las figuras de 12 animales que habían poblado Catalunya (7 dinosaurios, 4 mamíferos y 1 ave), y que estaban ya extinguidos.

El proyecto no prosperó y quedó solo la figura del mamut. Sin duda, es la favorita de los niños que llegan al parque.

El Parc de la Ciutadella es hoy el gran espacio verde del casco antiguo de la ciudad.

Pero más allá de su valor artístico, de su historia y de sus atractivos es, sobre todas las cosas, un espacio en que se puede venir a disfrutar en familia o con amigos: ideal para jugar con niños, caminar o practicar algún deporte. O simplemente descansar bajo la sombra de un árbol.

Seguramente después de semejante paseo tendrás un poco de hambre, entonces no te pierdas la oportunidad de probar los croissants de Hoffman que está cerca del parque.

Fuentes:

http://www.ub.edu/geocrit/ciutadella.htm#PASSEIG

https://www.barcelona.cat/es/que-hacer-en-bcn/parques-y-jardines/parque-de-la-ciutadella_92086011921.html

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